| | | | Gaia pide apoyo para la edificación del colegio Coruña de Senegal ![]() EDUARDO (la voz | a coruña) «Queremos que los coruñeses sepan que hay un trozo de su corazón a más de 5.000 kilómetro de aquí», declaró Mito, coordinador de EcoDesarrollo Gaia durante la presentación ayer en el Fórum Metropolitano de un DVD en el que expone los diferentes actos que acompañaron la colocación de la primera piedra de la Escuela Infantil Coruña en la localidad africana de Yoff (Senegal), una aldea de pescadores senegalesa en la que la oenegé, que forma parte de la Red de Cooperación Coruña Solidaria, emprendió la construcción del centro de enseñanza. Al acto de presentación, al que acudieron tanto los miembros de la agrupación como varios inmigrantes, se trató, además, de reiterar el deseo de recibir el apoyo de los coruñeses para que sea viable este proyecto, la presentación pública de un libro de cuentos editado por la editorial Primera Persona y titulado Nuestra Escuela Coruña en África . Cristina López Rodríguez, editora, dijo que el manual «era como un cuento verdadero». «Es un cuento de la escuela infantil que va de los 3 a los 6 años», recalcó. El libro introduce al lector en lo que es África, explicó Cristina López, en el momento en el que las mujeres deciden hacer una cooperativa. Esta publicación tiene otra particularidad, a parte de haber sido prologada por los dos alcaldes de A Coruña y de Yoff, el estar narrado en cuatro idiomas, el francés, el woolof, el castellano y el gallego. Proyecto casi acabado Los integrantes de la asociación aseguran que la escuela está hecha y que sólo es necesaria una pequeña ayuda. Su deseo es que el respaldo final se consiga durante la fiesta de Fin de Año. Faltan apenas 30.000 euros para que se haga realidad este proyecto. El dinero que la asociación intenta recaudar ahora es casi una minucia si se tiene en cuenta las inversiones materiales y humanas empleadas hasta el momento. Esta cantidad tiene nombre y apellidos, aseguran los miembros de la asociación. Se trata de dotar a la estructura general del inmueble, ya levantada, de material eléctrico y fontanería, menaje de cocina, mobiliario y material escolar y de alimentos no perecederos, como leche cacao en polvo y conservas. Según fuentes de la asociación, no se trata sólo de acabar la instalaciones físicas del colegio, sino que hay que poner en marcha el servicio y satisfacer las necesidades básicas de los niños. Baye Sylla, miembro de Gaig agradeció, en woolof, la generosidad de los coruñeses y calificó el proyecto de algo inédito en Senegal. «Es un gesto saludable, un gesto que tiene toda su significación para mi pueblo y para estas mujeres que están con la ilusión de ver a sus hijos ir a la escuela», apuntó. |