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INMIGRACIÓN

Mujeres inmigrantes

La peor parte, para las mujeres

Preocupaciones de las mujeres inmigrantes

 

La peor parte para las mujeres……

La emigración es dura, todo el mundo sufre, los que se van, los que se quedan, los que regresan, los que no regresan…. Y en muchas ocasiones (hablamos de lo que conocemos) para un sector específico … las mujeres y dentro de ese grupo, para las que, por circunstancias que todos/as podemos imaginar, han tenido que dejar a sus hijos/as pequeños/as y a sus padres ancianos en su país

Tras el trabajo, vuelta al piso y allí, en la soledad de su cuarto, … a llorar, desconsoladamente, con la cara pegada a la toalla,  … que empape las lágrimas y que absorba los sollozos … que nadie la oiga pensar en su hijo/a.

Hemos hecho lo que hemos podido, escuchando, consolando, hablando, razonando, ayudando a mejorar las condiciones de trabajo,  ayudando a la reagrupación familiar y para los que han llegado, buscando ropa, alimentación, ayudando a la escolarización, tramitando la ayuda escolar, becas, etc. ….

Preocupaciones de las mujeres inmigrantes

Las mujeres, al igual que los hombres,  intentan abandonar sus países de origen en busca de una vida mejor. Muchas  son cabeza de familia, o familias monoparentales que tienen que defenderse por sí mismas.

          Las pocas oportunidades para la formación y el empleo en los países empobrecidos son para los hombres, de forma que, las mujeres están más marginadas. Muchas mujeres inmigrantes han de contraer deudas en su país de origen para pagarse el viaje a Europa. Y cuando llegan el problema más importante al que tienen que enfrentarse es al de poder ganarse la vida decentemente con el fin de regresar algún  día a su país.

Adama y Boy

Adama y Fama

         El problema se agrava con las mujeres africanas con las que existe una distancia cultural muy grande al igual que el desconocimiento de nuestro idioma con lo que la adaptación se hace más penosa.  

1) Regularización de su situación:  Tramitación del permiso de trabajo y residencia,  la renovación del permiso.  

2) Búsqueda de empleo:  El mundo laboral no es fácil para nadie pero es peor si  existe una baja cualificación y un desconocimiento del idioma.

         La falta de regularización  “sin papeles” hace que no puedan acceder a cursos de formación oficiales y remunerados por lo que se ven obligadas aceptar cualquier tipo de trabajo clandestino,   mal pagado y, muchas veces,  en condiciones injustas.

         Las mujeres que entran en el servicio doméstico tienen dificultades para adaptarse a los gustos y costumbres de los hogares,  así como a las exigencias técnicas, higiénicas y ambientales que hoy requiere el trabajo doméstico. 

3) El cuidado de los hijos: Cuando las mujeres entran en el círculo  del mercado laboral, se enfrentan a problema del cuidado de los hijos.

         Es un problema fundamental para las comunidades de inmigrantes ya que no pueden costearse guarderías,  permitirse el lujo de quedarse en casa, ni por supuesto pagar a una persona que les atienda los niños.

         Las mujeres que trabajan de internas en el servicio doméstico, no ven a sus hijos en toda la semana y son los/as hermanos/as mayores  quienes se encargan de sus hermanos pequeños, dificultando así la asistencia  al colegio. 

4) La vivienda: Encontrar vivienda es dificultoso. Generalmente viven en pisos compartidos donde hay una persona que trabaja regularmente y, por ello,  pudo conseguir un contrato de arrendamiento, lo que le permite empadronar a varios inmigrantes (generalmente son del mismo país de origen).

           Las internas tienen por costumbre pasar los fines de semana en casa compartidas donde tienen alquilada la habitación para la noche del sábado. La titular de la casa genera así  una entrada de recursos y ofrece a las otras la posibilidad de no pasar el fin de semana en el puesto de trabajo. Pero los problemas de convivencia son grandes.

          Son mujeres y hombres que viven una situación de tensión y estrés derivado de muchos factores, además de que las viviendas que generalmente habitan los/as inmigrantes son de muy baja calidad, poco acondicionadas,  masificadas, frías y faltas de intimidad ya que la gran mayoría viven en habitaciones compartidas, a veces hombres y mujeres que no se conocen apenas. 

5) La sanidad: la salud es un factor que influye radicalmente a la hora de llegar a un mínimo bienestar. Las mujeres inmigrantes sufren un fuerte estrés

dón que provocan todos los factores que inciden en las vivencias y expectativas de hoy,  de ayer y de mañana.erivado de la tensi La Tramitación de la tarjeta sanitaria es un factor tranquilizador para ellas. Aquí, en España, es un derecho que muchas de ellas desconocen.

6) En su caso el idioma: Las mujeres inmigrantes latinoamericanas no padecen este problema de forma tan aguda ya que hablan el castellano.

          Pero hay que destacar que existe una cierta distancia en la forma de comunicación y ello provoca malos entendidos y/o a veces errores graves.

         Las mujeres africanas tienen el problema inicial de aprender el idioma español y, son las asociaciones, ONGs las que  generalmente las acogen y las   inician en el aprendizaje del idioma de forma gratuita. 

7) La deuda y la trampa: se presenta como un “Fantasma”, es un factor de preocupación de primer orden. Muchas de ellas son traídas por mafias que les  prometen puestos de trabajo en Europa como empleadas de hogar en una buena casa o en la hostelería, en puestos de plena confianza a cambio de contraer una deuda que sobrepasa  el costo del viaje y la gestión de la búsqueda del falso “empleo de confianza”.

    Una vez en Europa se encuentran en manos de proxenetas que  las explotan miserablemente y si se niegan a prostituirse en los clubs de alterne de carretera,  son amenazadas y sus familias en el país de origen extorsionadas.

8) La deuda y la pérdida del patrimonio familiar: Otras que vienen por su cuenta, han hipotecado las viviendas y propiedades de la familia a alto interés  para conseguir el dinero para pagarse el pasaje y el remanente que hay que presentar en la frontera  para entrar como turista.

    El problema se agudiza al llegar a Europa,  ya que la situación de falta de papeles y el tiempo que lleva encontrar recursos hace que los intereses de la deuda se  incrementen alarmantemente.

Las mujeres de los países pobres son una presa fácil. Cuando una mujer es víctima del engaño, de esas circunstancias se encuentra en una situación de total subordinación y a merced de  aquellos indeseables sin escrúpulos,  cuya única intención es obtener de ellas un provecho económico.

         En todos los casos la deuda se paga a un alto interés económico y un incalculable costo psicológico que estas mujeres, seguro,  no olvidarán mientras vivan. 

9) Presiones familiares en el país de origen: Los familiares en el país de origen se crean unas expectativas falsas, creen que en Europa hay trabajo fácil y que aquí se puede conseguir  todo y de todo.

          Cuando se comunican con el familiar que tienen en Europa, le hablan de las muchas necesidades que allí tienen, de las necesidades educativas de los hijos, de las necesidades de mejorar la vivienda, de las necesidades de curar alguna enfermedad o afrontar cualquier gasto imprevisto y, también,  piden dinero para comparar alimentos.  Todo esto para un número elevado de familiares que viven en la casa o que han ido recientemente a vivir a ella llevados por la expectativa de que el familiar que está en el exterior va a mandar dinero.

          La situación se hace insostenible para la mujer inmigrante que, además de soportar las presiones que ejerce la desubicación y los problemas anteriormente mencionados, también tiene que sobrellevar la carga que supone ser cabeza de familia de una familia en Europa y una familia (enorme generalmente y sobre todo en África) en el país de origen. Todo ello con un sueldo mínimo y muchas horas de trabajo, privaciones, soledad y miedos..... continuará   (CRISTINA LÓPEZ)

 

 

 

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