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JUVENTUD

7. LOS JÓVENES INMIGRANTES EN EL INFORME JUVENTUD EN ESPAÑA 2004.

Separata: INJUVE Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Enero 2005

7.1. Los jóvenes inmigrantes en España

Según el Padrón municipal, en 2003 había en España 816.721 jóvenes extranjeros de

15-29 años que suponen casi el 31% de los 2.664.168 extranjeros empadronados. El

peso de los diferentes grupos quinquenales de jóvenes es muy distinto: la mitad de los

jóvenes extranjeros tienen entre 25-29 años (el 15% del total de los extranjeros

empadronados) y la otra mitad entre 15-24 años, pero el grupo de 20-24 es el doble de

numeroso que el de 15-19 años.

El 53% de los jóvenes extranjeros empadronados en 2003 son varones (435.441) y el

47% mujeres (381.280). Su distribución por grupos de edad no es muy diferente, aunque

el peso de los varones es mayor en el grupo de edad de 25-29 años.

7.2. La procedencia de los inmigrantes jóvenes

Los países que más jóvenes aportan a la inmigración en España son, Ecuador,

Marruecos y Colombia, por este orden. Estos tres países concentran casi la mitad (el

46%) de los jóvenes inmigrantes en España. Les siguen, Rumanía, Argentina, Bulgaria,

China y Perú.

7.3. Las familias de los jóvenes inmigrantes

Los jóvenes extranjeros en España viven solos en una proporción ligeramente mayor

que los españoles (4,5% de los primeros frente al 4,1% de los segundos) y el número

medio de personas con las que viven los que no viven solos es de 3,1 en el caso de los

extranjeros frente a las 2,9 de los españoles.

Más del 70% de los jóvenes españoles viven en casa de sus padres y esta situación sólo

se da en menos de la tercera parte de los inmigrantes. Casi la mitad de éstos viven en su

casa, sea propia o en alquiler, una proporción que es más que el doble de los españoles.

Los jóvenes inmigrantes viven en pareja en mucha mayor proporción que los españoles.

Un 45% de los extranjeros tiene una pareja estable con la que convive, lo que sólo

ocurre con el 18% de los españoles. Una parte importante de esta diferencia es

consecuencia de las distintas estructuras de edades que tienen los jóvenes españoles y

extranjeros en IJE2004.

Un 28% de los jóvenes extranjeros (frente al 10% en el caso de los españoles) tienen

hijos: el 19% tiene un hijo, un 7% tiene dos hijos y un 2% tiene tres o cuatro hijos.

Los jóvenes inmigrantes han tenido el primer hijo a los 21,1 años como media y los

españoles a los 22,8 años.

7.4. Jóvenes inmigrantes en el sistema educativo en España

En el curso escolar 2002-2003 había 322.293 alumnos extranjeros en España. Un 94,2%

estaban matriculados en enseñanzas no universitarias y un 5,8% en enseñanzas

universitarias. En conjunto suponían el 3,9% de los 8.357.075 alumnos del sistema

educativo en España.

La presencia de estudiantes inmigrantes en el sistema educativo ha crecido con gran

rapidez: en la última década este número se ha multiplicado casi por siete y han pasado

de suponer el 0,54% de los alumnos no universitarios en el curso 1992-93 al 4,43% en

2002-2003.

Los alumnos extranjeros en España se concentran en los dos grandes ciclos educativos

obligatorios: la Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria. Estos dos

ciclos concentran, en el curso 2002-2003, el 70% de los alumnos extranjeros no

universitarios.

Los alumnos extranjeros no universitarios se concentran, como la inmigración, en

diferentes zonas de la geografía española. Nueve comunidades autónomas están por

encima de la media nacional en cuanto a la presencia relativa de extranjeros en su

sistema educativo: Madrid, Baleares, Navarra, La Rioja, Murcia, Canarias, Comunidad

Valenciana, Cataluña y Aragón.

Otro rasgo que debe ser puesto de relieve es la concentración de la gran mayoría de los

alumnos extranjeros en centros públicos y la tendencia creciente de esa concentración.

En el curso escolar 2002-2003 había matriculados 18.416 estudiantes extranjeros en las

universidades españolas, lo que suponía el 1,2% de los estudiantes universitarios.

Aproximadamente un 30% provenían de países de la UE-15.

Según IJE2004, el nivel de estudios de los jóvenes inmigrantes es algo inferior pero no

muy distinto del de los españoles. La primera diferencia es que hay una mayor

proporción de extranjeros que de españoles que sólo tienen estudios primarios (8%

frente al 3%). La segunda, en el mismo sentido, es que hay menor proporción con

estudios superiores. Pero la mayor parte de los jóvenes, tanto españoles como

extranjeros, tienen estudios secundarios, con la diferencia a favor de los extranjeros de

que tiene mayor proporción de secundarios de segundo ciclo.

7.5. Transiciones de los jóvenes inmigrantes hacia la autonomía económica

Según IJE2004, los jóvenes inmigrantes:

Viven, en mayor proporción que los españoles, exclusivamente de sus ingresos: el 38%

de los extranjeros viven exclusivamente de sus ingresos frente al 23% de los españoles.

El trabajo es la principal fuente de ingresos para los que viven de sus recursos tanto para

los españoles como para los extranjeros; pero para éstos los trabajos esporádicos son

una fuente mucho más importante de recursos que para los españoles.

Los extranjeros que tienen ingresos de otras personas perciben en mucha menor medida

ingresos de sus padres y mucho más de sus parejas.

Los ingresos medios netos que perciben los jóvenes inmigrantes que tienen ingresos

personales es un 12% menor que los de los españoles 672 euros netos mensuales frente

a los 762 de los españoles).

Los jóvenes extranjeros tienen una mayor autonomía en el gasto que los españoles: más

de la mitad de los extranjeros con autónomos frente a menos de un tercio de los

españoles.

Los jóvenes inmigrantes tienen también una autonomía notablemente mayor que los

españoles en la administración del gasto: un 41% de los extranjeros tienen una

administración separada frente al 27% de los españoles y el 18% tienen una

administración integrada en sus hogares de origen mientras que esa es la situación del

43% de los españoles.

Los jóvenes extranjeros son ellos o sus parejas los sustentadores principales de sus

hogares en un 61% de los casos, mientras que sólo el 29% de los jóvenes españoles está

en esa situación.

7.6. Jóvenes inmigrantes en el mercado de trabajo

Aunque la Encuesta de Población Activa (EPA) estima en 264.100 los jóvenes

extranjeros de 16-29 activos en España a finales de 2003, a partir de las tasas de

actividad que la EPA e IJE2004 proporcionan, se pueden estimar en unos 340.000 los

jóvenes activos en situación legal en España (que serían muchos más si incluyéramos

los indocumentados).

El perfil educativo de la población activa joven extranjera difiere notablemente de la

española. Los jóvenes comunitarios tienen una estructura educativa comparable a la

española. En los de Europa del Este tienen un gran peso los estudios secundarios no

obligatorios y los estudios superiores. Los niveles educativos de las jóvenes activas

provenientes de esta zona son mejores que los de los varones. Los latinoamericanos

tienen un peso considerable en el nivel secundario no obligatorio y algo menos de la

quinta parte tienen estudios primarios. La estructura educativa de los jóvenes activos

provenientes del resto del mundo es muy diferente: más de la mitad tienen estudios

primarios y una cuarta parte la primera etapa de la secundaria.

La estructura por ocupaciones de los jóvenes activos españoles y comunitarios es muy

similar entre sí y muy distinta de la de los jóvenes no comunitarios. Los trabajadores no

cualificados tienen un peso mucho mayor entre los no comunitarios; por el contrario, el

peso de Profesionales, Técnicos y Administrativos es mucho menor que entre los

españoles y comunitarios.

Las diferencias de las tasas de actividad entre los jóvenes españoles y los inmigrantes

son muy considerables: si la tasa de actividad de los jóvenes españoles de 16-29 años es

del 62,7% en el cuarto trimestre de 2003, entre los extranjeros comunitarios de ese

mismo grupo de edad era del 65,4% y entre los no comunitarios del 76,3%, oscilando

entre el 84,9% del resto de Europa, el 75,7% de los latinoamericanos y el 69,4% del

resto del mundo.

Según IJE2004, la tasa de actividad (con la definición de la OIT) de los jóvenes

inmigrantes es del 76%, 12 puntos superior a la de los españoles que es del 64%.

Pero esa diferencia en las tasas de actividad (a partir de IJE2004) es mayor si sólo

consideramos la población activa en sentido restringido (es decir, excluyendo las

situaciones intermedias): los extranjeros son activos en sentido restrictivo en un 71% de

los casos y los españoles en un 57%, porque las situaciones intermedias afectan a los

extranjeros prácticamente la mitad que a los españoles.

Por grupos de edad aparece uno de los rasgos diferenciales clave para entender la

situación de los jóvenes inmigrantes en el mercado laboral en España: las tasas de

actividad (OIT) de los extranjeros de 15-19 años son 19 puntos superiores a las de los

españoles y las tasas en sentido restringido 18 puntos; y en el caso de los de 20-24 años

las diferencias son respectivamente de 16 y 17 puntos. Estos resultados muestran el

comportamiento típico de clase obrera de los inmigrantes en su proceso de

incorporación temprana al mercado de trabajo.

La influencia escalonada de los niveles ocupacionales se refleja en las tasa de actividad

en sentido restringido: esta tasa va aumentando desde el 31% de los jóvenes en hogares

de profesionales superiores, al 72% en hogares de profesionales medios, al 73% en los

de trabajadores cualificados y al 77% en los de trabajadores poco cualificados.

Los jóvenes extranjeros tienen su primer empleo, como media, casi un año antes que los

españoles: mientras que éstos tienen su primera experiencia laboral a los 18,1 años, los

extranjeros la tienen a los 17,3, con diferencias notables por zonas de origen, siendo los

latinoamericanos los que se incorporan más tempranamente (con 17 años).

Las redes sociales que han utilizado los jóvenes inmigrantes para conseguir su primer

empleo difieren significativamente de las de los españoles: porque las redes personales

tienen más importancia y porque son distintas las redes formales y las personales que se

utilizan. En las redes personales tienen mucha mayor presencia los amigos o conocidos

como dispositivos para la búsqueda de empleo y tienen menos importancia los padres

que sólo pueden ayudar al 8%.

Algunos rasgos diferenciales de los primeros empleos de los jóvenes inmigrantes son

los siguientes: tienen sus primeros empleos mientras están estudiando en mayor

proporción que los españoles; tardan más tiempo en encontrar ese empleo; está menos

relacionado con sus estudios que el de los españoles; una mayor proporción no tienen

contrato (formal) de trabajo; tienen una mayor presencia de medias jornadas laborales o

de jornadas muy reducidas.

Se puede estimar que a finales del año 2003 había en España algo más de 300.000

jóvenes extranjeros en situación de alta y cotizando a la Seguridad Social, en torno a un

tercio del total de extranjeros que cotizan a la Seguridad Social.

Más del 70% están afiliados al régimen general o al de la minería del carbón; una sexta

parte en el régimen agrario; casi una décima parte en el de empleados del hogar y algo

menos del 4% están dados de alta en el régimen de trabajadores autónomos.

Los jóvenes inmigrantes tienen una tasa de temporalidad muy superior a la de los

españoles: el 73% de aquellos tienen un contrato temporal frente al 59% de éstos.

Como en el caso del primer empleo, las redes sociales que han utilizado los jóvenes

inmigrantes para conseguir el empleo actual se diferencian significativamente de las

utilizadas por los españoles: acuden en mayor proporción que los españoles a redes de

carácter personal y en menor medida a las redes formales y entre las primeras la más

importante son los amigos y conocidos, que han servido a un tercio de los jóvenes

inmigrantes para conseguir el empleo actual.

Dos rasgos de los empleos actuales de los jóvenes inmigrantes (distintos al primer

empleo) son que están mucho menos relacionados con sus estudios que los de los

españoles y que el salario medio que perciben es un 9% inferior al de los españoles (718

euros frente a los 791 euros netos mensuales de los españoles).

La EPA señala para el cuarto trimestre de 2003 la existencia de 48.300 extranjeros

jóvenes en paro entre 264.100 activos, es decir, una tasa de paro del 18,3%. A partir de

nuestro cálculo de extranjeros jóvenes en situación regular activos, se pueden estimar

los parados en torno a los 62.000 jóvenes inmigrantes.

Si la tasa de paro de los jóvenes españoles es del 18%, la de los jóvenes extranjeros es

sólo 3 décimas mayor y la de los no comunitarios es del 18,9%. Sin embargo, todos los

colectivos de jóvenes extranjeros tienen tasas inferiores a la de los españoles, con la

excepción de los del resto del mundo que alcanza una tasa de paro del 30%.

Con los jóvenes extranjeros se repite la ubicación de menor a mayor tasa de paro que se

produce entre los distintos colectivos de extranjeros según la zona de origen: los que

menor tasa de paro tienen son los comunitarios, seguidos de los del Resto de Europa, los

latinoamericanos y las tasas más elevadas con bastante diferencia se vienen dando entre

los extranjeros originarios de otras partes del mundo.

Como ocurre con los españoles, entre los jóvenes inmigrantes las tasas de paro son

notablemente mayores entre las mujeres (23%) que entre los varones (14%). Y las

diferencias por grupos de edad siguen una pauta similar: las tasas son mayores en los

grupos de edad más jóvenes.

A partir de los datos del IJE2004 se pueden señalar tres características del paro de los

jóvenes inmigrantes: la duración media del paro de los inmigrantes es algo más corta

que la de los españoles; los extranjeros parados buscan empleo con más intensidad que

los españoles, más de la mitad de los extranjeros buscan “cualquier trabajo” y sólo un

8% de los extranjeros en situación de desempleo buscan un trabajo relacionado con sus

estudios.

7.7. Las experiencias de vida de los jóvenes inmigrantes

Los jóvenes extranjeros dedican a la semana una media de 24,2 horas a actividades de

ocio o diversión (frente a las 28,4 de los españoles).

Las actividades que más les gustan a los extranjeros difieren significativamente de las

de los españoles. En una mayor proporción que los españoles declaran que les gusta leer

libros y también otras actividades de ocio calificables de “intelectuales” (como ir a

museos o exposiciones, asistir a conferencias, leer periódicos). Sin embargo, sólo hay

una de estas prácticas de tiempo libre que practiquen en (ligera) mayor proporción que

los españoles: ver la televisión.

A los jóvenes inmigrantes les gusta mucho menos que a los españoles salir de copas, ir a

discotecas o a conciertos, asistir a competiciones deportivas y actividades relacionadas

con las nuevas tecnologías como videojuegos y usar el ordenador.

Las ocho actividades de ocio que practican más del 50% de los jóvenes extranjeros son

las siguientes: escuchar música, ver la televisión, salir con los amigos, oír la radio, leer

periódicos, ir al cine, descansar y leer libros. Todas estas actividades son también las

que practican más del 50% de los jóvenes españoles aunque el orden sea distinto y para

éstos haya que añadir viajar, hacer deporte, ir de excursión e ir a conciertos.

Los jóvenes inmigrantes dedican a ver la televisión una media de 13,6 horas semanales

frente a las 12,4 que están los jóvenes españoles ante la televisión, es decir, la mitad de

todo el tiempo que dedican a actividades de ocio.

Los tipos de programas que más les gustan de la televisión tanto a españoles como a

extranjeros son las películas. Pero difieren en el resto de programas. Los extranjeros

prefieren a continuación las noticias o informativos y las telenovelas, mientras que los

españoles se inclinan por las series y los deportes.

Los jóvenes extranjeros declaran haber leído una media de 3,5 libros en el último año

(frente a los 3,7 de los españoles), aunque son menos que los españoles los que declaran

que no han leído ningún libro en el último año (28% frente al 32%).

Inmigrantes y españoles coinciden en el tipo más común de libros que leen: son novelas

en general. Pero luego los primeros se inclinan más por libros románticos y los

segundos por libros de aventuras; siguen en ambos los de ciencia ficción y los libros de

historia.

El periódico más leído entre los jóvenes extranjeros es El País y a continuación vienen ,

el gratuito 20 minutos y el deportivo Marca.

Un 90% de los jóvenes extranjeros ha tenido relaciones sexuales completas (frente a un

80% de los españoles) y un 2% relaciones sexuales incompletas (frente a un 5% de los

españoles).

Los jóvenes inmigrantes utilizan métodos anticonceptivos o de profilaxis en menor

proporción que los españoles: el 63% de aquéllos lo utilizaron en su última relación

sexual completa frente al 85% de éstos.

Los extranjeros utilizan el preservativo en menor proporción que los españoles (70%

frente al 80%) y en mayor proporción la píldora anticonceptiva (24% frente al 17%) y el

DIU (3% frente al 1%).

La proporción de jóvenes extranjeras que han tenido embarazos no deseados es el doble

que las españoles: el 19% de las primeras se han encontrado en esa situación frente al

9% de las segundas. A las extranjeras esto les ocurrió como media a los 20,5 años y a

las españolas a los 19,4; la cuarta parte de las extranjeras que han tenido embarazos no

deseados lo tuvieron antes de los 18 años.

7.8. Valores, participación social y uso de nuevas tecnologías

El primer motivo de felicidad de los jóvenes es la familia, pero si este es el caso del

13% de los españoles alcanza al 21% entre los extranjeros. Ambos colectivos dan

mucha importancia a la pareja y a la salud y difieren en la valoración que tienen sobre

los amigos (muchos más importante para los españoles) o el empleo seguro y los hijos,

ambos mucho más importantes para los extranjeros.

Los jóvenes inmigrantes tienen y expresan muchas más preocupaciones que los

españoles: el 39% de éstos dice que no tiene ningún problema personal que le preocupe

en la actualidad y eso señalan el 25% de los extranjeros. Los extranjeros superan en

preocupación en todos los campos analizados a los españoles excepto en la

preocupación que comparten por la salud y la vivienda y en la educación que preocupa

más a los españoles.

Los espacios geográficos con los que más se identifican los jóvenes extranjeros son su

pueblo o ciudad y el mundo.

La posición política media de los jóvenes extranjeros coincide con la de sus pares

españoles: 4,5; es decir, centrada con un ligera inclinación a la izquierda. Pero más allá

de esa posición media hay que señalar que la mayor parte de los inmigrantes no saben o

no contestan a esta pregunta.

A las distintas frases sobre la democracia los jóvenes inmigrantes no sabe o no

contestan, de nuevo, en mayor proporción que los españoles. El 79% de los españoles y

el 65% de los inmigrantes responden que la democracia es siempre preferible a

cualquier otra forma de gobierno. Estos últimos contestan en mayor proporción que los

españoles que les da lo mismo un régimen democrático que una dictadura o que en

algunos casos ésta puede ser preferible al sistema democrático.

Los jóvenes inmigrantes están algo menos interesados por la política en general que los

españoles. Pero hay una minoría (en torno a la décima parte) muy activa que cuando se

le pregunta si cree que podría tener un papel activo en una organización política lo

aceptan como probable o seguro si es que no lo tienen ya en la actualidad.

Los inmigrantes tienen un perfil mucho más religioso que los españoles y con rasgos

diferentes. El peso de los católicos es similar, pero a diferencia de los españoles, se

dividen en dos grupos iguales entre practicantes (29%) y no practicantes (29%). Una

quinta parte tienen una religión distinta a la católica (musulmanes, protestantes, etc.) y

el peso de los no creyentes es sólo del 16% (frente a la cuarta parte de los españoles).

Los jóvenes inmigrantes son algo menos tolerantes que los españoles en diversas

cuestiones de actualidad: el 26% de los extranjeros están a favor del consumo de drogas

blandas y el 40% están a favor del aborto libre y voluntario.

Distinta es la posición respecto a la limitación de la entrada de inmigrantes. Aquí casi la

mitad (el 46%) de los jóvenes españoles están a favor de la limitación y entre los

extranjeros son una tercera parte (30%) los que apoyan esa política.

El nivel de asociacionismo de los jóvenes extranjeros es muy parecido al de los

españoles. Incluso tienen mayor participación en asociaciones de tipo religioso,

recreativo o de defensa de los derechos humanos.

Los jóvenes inmigrantes tienen menor acceso a las nuevas tecnologías (ordenadores,

internet, videoconsolas o teléfono móvil) que sus pares españoles. Navegan por internet

en mayor medida que los españoles pero utilizan la red menos para el correo electrónico

la transferencia de ficheros o foros interactivos.

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INFORME JUVENTUD EN ESPAÑA 2004

CONDICIONES DE VIDA Y SITUACIÓN DE LOS JÓVENES

Enero 2005 INJUVE Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales

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